jueves, 29 de diciembre de 2011

Cambio de personal

Soy de las personas que pondera la buena realización de la función laboral sobre las relaciones personales, prefiero buenos resultados a buenas maneras, valoro más el contenido de algo que el continente; permitan explicar mi punto. Nunca está de más ser amable, dedicar una sonrisa a la gente y darle una cálida atención, pero lo más importante es la forma en que uno desempeña su labor diaria. El ser eficiente significa ser bueno, responsable, comprometido, innovador y un largo etcétera; no es algo con lo que uno nazca, sino que hay que pulirlo para poder hacer el trabajo de mejkr forma.
Hace poco... una digamos Secretaria del lugar donde desempeño mis labores solicitó un cambio argumentando que otra sede le quedaba más cerca de su domicilio, por lo que después de un tiempo su cambio llegó. A decir verdad era una persona seca, seria, eficiente, trabajadora, responsable, intuitiva pero con un caracter que no era del agrado de todos. Debido a que no temía decir la verdad, confrontar a las personas con argumentos, no era violenta pero digamos que no temía discutir con las personas cuando algo no le parecía. No solía sonreir mucho, pero tampoco era malhumorada simplemente tenía ese caracter serio que a algunas personas espanta. En lo personal, me llevaba bien con ella pues su trabajo daba buenos resultados y digamos que dependía de ciertas acciones de ella para la organización de mi agenda. Una que otra vez la gente se quejaba de su actuar y de su carácter, pero yo nunca tuve queja alguna sobre su desempeño. como he dicho se fue y en su lugar pusieron a otra persona.
su sustituta es muy distinta, es una persona amabla, cálida, (no es joven) entusiasta, pero que teme confrontar a la gente, no le gusta discutir y simplemente hace que los problemas crezcan, como decimos entre amigos - no para las balas- por lo que estpa pagando el precio de la novatez en el puesto y pues de forma indirecta sus errores hacen que mi trabajo sea más complicado (no los aburriré en decirles a que me dedico).
Debido a lo narrado en los párrafos anteriores, en un momento de descanso reflexioné que era mejor entre esta elección:
Opción A Alguien amable, cálido, sonriente y de fácil trato pero que tienda a la desorganización, a dejar que otros hagan su trabajo y no facilitar las cosas para la resolución de problemas.
Opción B Alguien con un carácter duro, serio que a algunos no les guste pero que su trabajo lo haga de forma eficaz.
Después de cierto tiempo no llegué a ninguna conclusión y les dejo la elección a ustedes.

No me haré tonto prefiero la Opción C: Con una asistente así, seguro cualquier problema es más llevadero, quería la foto en la película "The Change Up" pero al parecer es muy complejo encontrarla debido al copyright y esas cosas. Y para no sonar tan grinch... Felices fiestas! (independientemente de la religión que profesen o la falta de la misma)

Y para ponerse a tono una canción para la época...

martes, 29 de noviembre de 2011

Evento nostálgico


Soy una persona un tanto nostálgica, me gustan las canciones clásicas de grupos no tan nuevos, el estilo refinado de las películas de antaño, los autos antiguos y un largo etcétera.
Hace poco acudí a un concierto de una de mis bandas predilectas (que por cierto festejaban 20 años de trayectoria), me la pasé increíble y sentí una especie de flashbacks de ciertos aspectos de mi vida mientras sonaban los acordes de varias rolas.
Recordé la primera vez que ví a esa misma banda con una chica que en ese momento de mi vida parecía la indicada. Rememoré esa sensación de que "nada más importa que el ahora" de cuando uno es adolescente, lo emocionante de besar a alguien sin darle tanta importancia a los actos, el drama adolescente, el placer de vivir rápidamente. Quien diría que ahora esa chica está a punto de ser madre (obviamente yo no soy el padre) de un nuevo ser. Mientras sonaban las notas, me sentí como en un viaje al pasado, a mi adolescencia, ahora que mis veinte están terminándose. Al estar cantando, no pude evitar mirar a mi alrededor y ver que varios de los asistentes sacaron su encendedor como en la década pasada cuando muy pocas personas tenían un teléfono celular y que lo común y apropiado en un concierto era sacar el encendedor y prenderlo y apagarlo en las canciones más emotivas.
El concierto tuvo de todo, intensidad, emoción adrenalina; la chica a mi lado se desmayó, hubo mosh pit, lágrimas, lluvia de vasos de cerveza y un montón de emociones que me cuesta trabajo redactar. Me la pasé increíble, gran concierto, seguro será de esos acontecimientos que le relataré con pasión a mis sobrinos, dado que no creo ser buen padre y espero que la naturaleza no se equivoque (knock on wood).
Si alguien duda que haya sido un evento memorable solo vean este minivideo

Y esta canción en vivo casi me saca lágrimas

I know someday you'll have a beautiful life,
I know you'll be a sun in somebody else's sky, but why
Why, why can't it be, can't it be mine

martes, 15 de noviembre de 2011

Hacker... I hate you


Hasta hace poco, me consideraba una persona un tanto precavida respecto al uso de la tecnología, dado que aunque me encanta el uso de gadgets, aplicaciones y demás; no soy de los que viven pendientes de cuando sale el siguiente sistema operativo android, o que cuenta los días del calendario para la salida de la siguiente generación de ipad, o cosas por el estilo. En realidad, uso la tecnología más por necesidad o por ocio que por otra cosa. Sin embargo, veía con cierta desconfianza el uso de tarjeta de crédito por internet, el pagar cosas por medios electrónicos y demás. Siempre procuraba hacer mis pagos en persona y en efectivo. Por ejemplo si tenía que comprar un boleto de avión era de los que prefería buscar el precio por internet, y luego dirigirme al aeropuerto a pagar ya sea en efectivo o con plástico. Pero poco a poco dejé de ser así, tan paulatinamente que de pronto me dí cuenta que ya hacía reservaciones de hotel por internet y cosas parecidas.
Resulta que el fin de semana quería comprar un libro e intente pagar con plástico, y cual fue mi sorpresa al darme cuenta que mi plástico fue rechazado, con un mensaje que me comunicara a mi sucursal bancaria. Pagué en efectivo considerando que se trataría seguramente de un error. Me dirigí a una tienda de videojuegos (sí, a pesar de mi edad sigo distrayendome con video games), intenté comprar un accesorio y de nuevo, mi tarjeta fue rechazada!!, Estaba seguro que no le debía dinero al banco ni nada por el estilo, por lo que me dirigí a una ATM e intenté consultar mi estado lo cual tampoco fue posible. Para acortar la historia terminé llamando a mi banco para consultar mi situación y me dijeron que mi tarjeta fue supendida debido a que alguién intentó comprar un artículo con ella en una página en internet por un valor superior a los 900 dólares. De inmediato solicité mis últimas compras y me alegré al saber que todo estaba en orden, salvo esa compra que no pudo ser llevada a cabo. De hecho descubrí cual fue el último sitio en la que la utilicé antes de la "misteriosa compra en internet" y es de una tienda especializada en artículos de oficina, en verdad me sorprendí pues según yo en esos sitios es un poco difícil. Platicando con conocidos y amistades al parecer mi problema es algo bastante común, a más de uno le ha sucedido que su tarjeta ha sido clonada posterior a acudir a un restaurante, bar, comprar ropa y un largo etcétera.

Y ahora no puedo comprar nada hasta que repongan mi plástico y reactiven mi cuenta, por lo que estoy en estado de paranoia. La ley debería ser estricta con este tipo de fraudes... Ustedes han sido víctimas de una sitiación similar? De ser así seguro comprenden mi enojo.
Malditos hackers, espero que se vuelvan impotentes y que su pareja sexual los engañe con el más nerd de la clase. Y pensar que en algún tiempo me daba hasta miedo comprar en itunes jajaja. Las cosas pasan cuando menos te las esperas, lo bueno de la historia, es que debo ser más precavido. Lo malo no puedo comprar salvo cosas en efectivo lo cual es bueno pues se vienen las ofertas del Black Friday y esas tonterías y la verdad no le hace bien a mi economía comprar cosas que no necesito... pero que quisiera tener.

Y para no fallar esta canción me gusta.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Profile Picture


Como pocos saben, tenía mi cuenta en esa red social tan popular llamada Facebook, la usaba para entablar conversaciones con mis 3 seguidores del blog, ver fotos y demás tonterías propias de la web. Resulta que alguien se sintió ofendido con mi fotografía de perfil (sí, la misma que uso en este blog) y me mandaron una alerta, diciendo que quitarían mi fotografía por ser un desnudo (WTF?!) Como la idea no me gustó, volví a cargar la fotografía y después de un par de días eliminaron mi cuenta sin posibilidad de ser reactivada, perdiendo mis fotos y contactos. Y me mandaron una carta en ruso del porque habían eliminado mi cuenta... La verdad me molesté pues según yo mi foto no ofendía a nadie; vamos ni siquiera es un desnudo y además es agradable visualmente hablando; no es vulgar ni muestra más de la cuenta. Me molesta saber que he visto fotos de perfil de gente en pleno acto sexual o mostrando sus genitales y a ellos no les pasa nada y a mí sí. Donde está la libertad de expresión?
Después de meditarlo un poco, llegué a la conclusión de que tal vez mi foto de perfil pudo parecerle ofensiva a algunos ojos castos y que también ellos tienen derecho a no ver estas cosas... Es por eso que pongo a consideración de mis fieles seguidores si desean que cambie mi foto de perfil, pues son a los únicos a los que le haré caso.
P.S. Lamento haber perdido mi cuenta ya que había entablado conversación con gente interesante, a la que me gustaría conocer y ahora tal vez no sea posible.

Y esta canción ronda mi mente en este momento.

martes, 1 de noviembre de 2011

Trick or treat

Ayer fue Halloween, noche de brujas, año nuevo celta o como quieran llamarle. Por lo que en estos días(especialmente ayer y hoy) he visto (como cada año) la ola de zombies, vampiros, hombres lobo y demás personajes en su insaciable búsqueda de alimentos ricos en glucosa, que servirán para provocarles caries. Creo que las cosas han cambiado muy poco desde que yo era un crío miembro de esa extraña legión que desea obtener golosinas so pena de provocar alguna travesura. En mi época los disfraces no eran tan elaborados; ahora he visto un par de niños que se ve que sus padres pusieron varias horas de empeño en sus disfraces. Otros como siempre recurren a maquillar un par de cicatrices y listo. Hay disfraces para todos los gustos y presupuestos.
Se me hizo curioso ver que los infantes de hoy no se limitan a buscar golosinas de puerta en puerta en su vecindario sino que ahora han expandido sus búsquedas en el trabajo de los padres; ya sea oficinas, centros comerciales e incluso en hospitales!, por lo que los empleados de tiendas, comercios, oficinas, consultorios y demás deben estar preparados para darle su dosis adecuada de caramelos. Están a un paso de seguir un GPS que los guíe hacia la inagotable fuente de azúcar!
Soy un poco apático respecto a este tipo de actividades supongo influye en demasía el hecho de que no me gustan los niños pequeños, en mis planes a mediano plazo no incluyo la posibilidad de tener hijos por mil razones que seguro publicaré por este medio en algún rato de ocio. Pero he de admitir quye al ver tantos niños disfrazados, hasta me dieron ganas de haber planeado con anticipación mi disfraz y unirme al tan mencionado ejército devora golosinas. Me gustaría haber usado un disfraz super elaborado al estilo de Iron Man, o mejor aún ser un Big Daddy (del videojuego Bioshock)
No confundir con este Big Daddy:

Aunque probablemente no me resistiría a usar un disfraz de Joker o Batman (de quien me considero fan):

Ustedes de que se disfrazarían?
Y definitivamente este es el video para compartir estos días.

Happy Halloween!!

martes, 18 de octubre de 2011

Straight Speech


Somos adultos, es decir dueños de nuestras decisiones y de nuestros actos. Nadie debe de culpar de los resultados a nadie salvo a nosotros mismos. Sobre todo en cuanto a las relaciones interpersonales; estoy en el ocaso de mis 20's, sé que ya no soy tan joven como solía serlo pero me considero joven. No filosofaré sobre el tiempo ni nada de eso; simplemente expondré que supongo que cuando uno crece, debe aprender de los errores, obtener lo mejor y lo peor de las relaciones previas en esa interminable búsqueda del placer personal. No trato de engañar a nadie, trato de ser una persona honesta conmigo, sé lo que quiero y usualmente lo expongo sin tanto rodeo. Soy simpatizante del sexo casual. No me molesta la idea de entrar en una relación por el simple hecho de obtener placer, amistad, compañía agradable, buen sexo, buena plática o algo por el estilo, aunque tampoco hago de esto un estilo de vida. Sin embargo, sé que hay personas que no comparten mi filosofía y al igual que con muchas otras decisiones simplemente yo respeto la decisión de los demás y si no comparten mi punto de vista pues simplemente no hablo de esos tópicos y listo. Sin embargo existen personas que se dicen open mind, gustosas de riesgos o simplemente adictas a las relaciones peligrosas (no sé como describirlo). El punto es que salía con una chica supuestamente en plan de amigovios, sin formalidades, sin dramas, sin reclamos ni nada; cada quien era libre de hacer y estar con quien mejor le pareciera; y simplemente nos veíamos, para tomar un café, una cerveza, reir un rato, salir de vez en cuando y ocasionalmente tener sexo. La idea no me desagradaba, lo que me frustra en sobremanera es que tarde o temprano, las mujeres al parecer no pueden evitar la odiosa pregunta ¿Que somos?, ¿cuál es el futuro de nosotros?, y empiezan los berrinches y actitudes tipo chica de High School, lo cual me molesta bastante. Creo haber sido muy claro, no me gustan las etiquetas pero desde el día cero fui claro con lo que yo pretendía, y creí que ella respetaría sus propias palabras, pero no. Al parecer las mujeres empiezan a darle vueltas a la idea de casarse, formar una familia (seguramente debido a la influencia de tantas comedias románticas)y demás cosas que en este momento de la vida a decir verdad no me interesan. Me gusta mi vida como está en este momento, tengo muchas otras preocupaciones en mi vida (laborales, financieras, profesionales, académicas, sociales, etc) como para agregar las personales a mi vida. Se supone que uno busca una relación interpersonal para pasar un tiempo agradable, liberar las presiones, disfrutar el tiempo y la compañía adecuada, no? Entonces para que complicar algo que es bastante sencillo. Lo cual a decir verdad le quita el encanto a todo. Y todo este drama es por culpa de las soap operas que les llenan la cabeza de ideas ridículas, cuando que la realidad es mucho más intensa y divertida que el cuento de hadas con el que las chicas sueñan.

Y esta banda es vieja pero excelente, me hizo reflexionar mucho mientras la escuchaba hace poco.
Sé que me lloveran insultos por este post, más de una persona se sentirá ofendida por mis palabras pero es sólo el punto de vista de alguien que no quiere ser como los demás. Vengan los comentarios.

lunes, 22 de agosto de 2011

Tiempo de espera


En este mundo de respuestas rápidas, de mensajes instantáneos, tweets, whatsapp, youtube; creo que la gente ya no gusta de esperar a que las cosas sucedan, quiere información rápida y al alcance de un par de clicks. La paciencia es una virtud importante, pero ponerla a prueba siempre es un reto.
No hablo del molesto esperar cuando te ponen en línea de espera en una llamada importante o el esperar una bebida en tu café predilecto mientras el dulce aroma te intoxica. Hablo de esperar a una chica(o) cuando sales en una cita.
Personalemente (como creo que a todos) no me agrada mucho el tener que esperar, aunque si he de ser sincero por lo regular no tengo una puntualidad inglesa, suelo llegar unos cuantos minutos tarde (nunca más de 10), pero nunca demasiado, pues lo considero una falta de respeto hacia la otra persona. Cuando he debido llegar tarde por diversas cuestiones he tratado de avisar, lo cual es aceptable y más en este mundo en que el teléfono móvil (o celular dependiendo de donde me lean) está al alcance de la mayoría de la población.
El otro día salí en una date, por lo que fuí al punto de reunión acordado, llegué en punto de la hora marcada, esperé un par de minutos y después mandé un mensaje (lo cual odio hacer pues prefiero llamar por teléfono, ya luego explicaré mis razones) a la chica en cuestión y me dispuse a esperar. Traté de distraerme pero no traía un libro o algo por el estilo, así que comencé a pensar en el tiempo que he pasado sin escribir en mi blog y otras tonterías. Y se me ocurrió pensar cuanto es el tiempo prudente que debe uno esperar sin parecer molesto pero haciendo notar que tampoco me gusta que me vean la cara. Esperé y esperé, pasaron 20 minutos y posteriormente me dispuse a llamarle por teléfono, me dió la típica explicación que no habá visto mi mensaje y que llegaba en un par de minutos, lo cual en verdad (afortunadamente) fue cierto. No volví a pensar en ello, simplemente disfruté el tiempo sin darle mayor importancia al hecho. Sin embargo conozco gente (una ex incluida) que ese tipo de detalles no puede pasarlos por alto y es razón suficiente para irse y dar por terminada la cita. Por otra parte sé de personas que con tal de salir con su "media naranja" han estado en espera por horas. Ustedes que opinan, son de los que esperan diez minutos o dos horas, o mejor aún son de los que gustan mantener a la gente esperando.

Esta rola me encanta. Pprometo ya hacer un post con mayor dedicción, pero a veces creo que dejo de escribir por mucho tiempo, razón por la cual mis seguidores son escasos, aunque vale más calidad que cantidad, o no?