martes, 18 de octubre de 2011

Straight Speech


Somos adultos, es decir dueños de nuestras decisiones y de nuestros actos. Nadie debe de culpar de los resultados a nadie salvo a nosotros mismos. Sobre todo en cuanto a las relaciones interpersonales; estoy en el ocaso de mis 20's, sé que ya no soy tan joven como solía serlo pero me considero joven. No filosofaré sobre el tiempo ni nada de eso; simplemente expondré que supongo que cuando uno crece, debe aprender de los errores, obtener lo mejor y lo peor de las relaciones previas en esa interminable búsqueda del placer personal. No trato de engañar a nadie, trato de ser una persona honesta conmigo, sé lo que quiero y usualmente lo expongo sin tanto rodeo. Soy simpatizante del sexo casual. No me molesta la idea de entrar en una relación por el simple hecho de obtener placer, amistad, compañía agradable, buen sexo, buena plática o algo por el estilo, aunque tampoco hago de esto un estilo de vida. Sin embargo, sé que hay personas que no comparten mi filosofía y al igual que con muchas otras decisiones simplemente yo respeto la decisión de los demás y si no comparten mi punto de vista pues simplemente no hablo de esos tópicos y listo. Sin embargo existen personas que se dicen open mind, gustosas de riesgos o simplemente adictas a las relaciones peligrosas (no sé como describirlo). El punto es que salía con una chica supuestamente en plan de amigovios, sin formalidades, sin dramas, sin reclamos ni nada; cada quien era libre de hacer y estar con quien mejor le pareciera; y simplemente nos veíamos, para tomar un café, una cerveza, reir un rato, salir de vez en cuando y ocasionalmente tener sexo. La idea no me desagradaba, lo que me frustra en sobremanera es que tarde o temprano, las mujeres al parecer no pueden evitar la odiosa pregunta ¿Que somos?, ¿cuál es el futuro de nosotros?, y empiezan los berrinches y actitudes tipo chica de High School, lo cual me molesta bastante. Creo haber sido muy claro, no me gustan las etiquetas pero desde el día cero fui claro con lo que yo pretendía, y creí que ella respetaría sus propias palabras, pero no. Al parecer las mujeres empiezan a darle vueltas a la idea de casarse, formar una familia (seguramente debido a la influencia de tantas comedias románticas)y demás cosas que en este momento de la vida a decir verdad no me interesan. Me gusta mi vida como está en este momento, tengo muchas otras preocupaciones en mi vida (laborales, financieras, profesionales, académicas, sociales, etc) como para agregar las personales a mi vida. Se supone que uno busca una relación interpersonal para pasar un tiempo agradable, liberar las presiones, disfrutar el tiempo y la compañía adecuada, no? Entonces para que complicar algo que es bastante sencillo. Lo cual a decir verdad le quita el encanto a todo. Y todo este drama es por culpa de las soap operas que les llenan la cabeza de ideas ridículas, cuando que la realidad es mucho más intensa y divertida que el cuento de hadas con el que las chicas sueñan.

Y esta banda es vieja pero excelente, me hizo reflexionar mucho mientras la escuchaba hace poco.
Sé que me lloveran insultos por este post, más de una persona se sentirá ofendida por mis palabras pero es sólo el punto de vista de alguien que no quiere ser como los demás. Vengan los comentarios.

lunes, 22 de agosto de 2011

Tiempo de espera


En este mundo de respuestas rápidas, de mensajes instantáneos, tweets, whatsapp, youtube; creo que la gente ya no gusta de esperar a que las cosas sucedan, quiere información rápida y al alcance de un par de clicks. La paciencia es una virtud importante, pero ponerla a prueba siempre es un reto.
No hablo del molesto esperar cuando te ponen en línea de espera en una llamada importante o el esperar una bebida en tu café predilecto mientras el dulce aroma te intoxica. Hablo de esperar a una chica(o) cuando sales en una cita.
Personalemente (como creo que a todos) no me agrada mucho el tener que esperar, aunque si he de ser sincero por lo regular no tengo una puntualidad inglesa, suelo llegar unos cuantos minutos tarde (nunca más de 10), pero nunca demasiado, pues lo considero una falta de respeto hacia la otra persona. Cuando he debido llegar tarde por diversas cuestiones he tratado de avisar, lo cual es aceptable y más en este mundo en que el teléfono móvil (o celular dependiendo de donde me lean) está al alcance de la mayoría de la población.
El otro día salí en una date, por lo que fuí al punto de reunión acordado, llegué en punto de la hora marcada, esperé un par de minutos y después mandé un mensaje (lo cual odio hacer pues prefiero llamar por teléfono, ya luego explicaré mis razones) a la chica en cuestión y me dispuse a esperar. Traté de distraerme pero no traía un libro o algo por el estilo, así que comencé a pensar en el tiempo que he pasado sin escribir en mi blog y otras tonterías. Y se me ocurrió pensar cuanto es el tiempo prudente que debe uno esperar sin parecer molesto pero haciendo notar que tampoco me gusta que me vean la cara. Esperé y esperé, pasaron 20 minutos y posteriormente me dispuse a llamarle por teléfono, me dió la típica explicación que no habá visto mi mensaje y que llegaba en un par de minutos, lo cual en verdad (afortunadamente) fue cierto. No volví a pensar en ello, simplemente disfruté el tiempo sin darle mayor importancia al hecho. Sin embargo conozco gente (una ex incluida) que ese tipo de detalles no puede pasarlos por alto y es razón suficiente para irse y dar por terminada la cita. Por otra parte sé de personas que con tal de salir con su "media naranja" han estado en espera por horas. Ustedes que opinan, son de los que esperan diez minutos o dos horas, o mejor aún son de los que gustan mantener a la gente esperando.

Esta rola me encanta. Pprometo ya hacer un post con mayor dedicción, pero a veces creo que dejo de escribir por mucho tiempo, razón por la cual mis seguidores son escasos, aunque vale más calidad que cantidad, o no?

miércoles, 10 de agosto de 2011

Plan de 2 años


- Entonces, cual es tu plan de vida a 2 años?
Fue esa la pregunta que drigiría nuestras vidas en caminos separados, un momento de honestidad, de valentía en el que expresé mi sentir sin penas ni remordimientos. Observé la expresión en tu rostro, como quien de antemano sabía la respuesta. Tengo muy presente la manera en que esquivaste mi mirada y te limitaste a despedirte fugazmente aquella tarde de aquél Agosto. Permanecí un rato sentado en el volante mientras descendías del auto, hasta que la lluvia me alejó de mis pensamientos y me regresó a la realidad.
Me sentí culpable por mi honestidad, pasé algunos días pensando si debí disfrazar la verdad para que no sonara tan cruda... Tiempo después supe que habías empezado una relación sentimental a la par que la nuestra se había extinto. Traté de no pensar más en ello...
Han pasado dos años después de aquél encuentro, espero que tu plan haya sido el adecuado, te deseo éxito a la distancia. Aunque debo admitir que el día de tu cumpleaños (hace unos días) cuando te llamé, sentí una extraña sensación de bienestar al reconocer que tus palabras no me provocaron sentimiento alguno. No más emociones, no más peleas, no más drama. Puedo ser muy cruel sin proponérmelo, pero me sentí extrañamente bien al momento de concluir la llamada y saber que podía ser tan indiferente... a tí.
Sé que no leerás estas líneas, de hecho no están hechas para tí, sino para recordarme lo bien que puedo sentirme al mirar hacia atrás, ahora que voy hacia adelante.

La lluvia ahora tiene otro significado para mí.

lunes, 1 de agosto de 2011

You only get what you give.


No me considero una persona religiosa. Respeto a quienes tienen firmes ideas sobre el tema. Tengo amigos, conocidos, parientes que profesan distintos credos, ya sea judíos, católicos, protestantes, budistas, musulmanes y un largo etcétera; y veo que todos en resumidas cuentas (de una manera u otra), en esencia son lo mismo. Ama a tu prójimo como a tí mismo, pues todo lo que das (bien o mal) regresa. El camino a la iluminación parte de ese principio por el respeto y amor a los demás y hacia uno mismo. Todo lo demás me parecen detalles (pero que para algunos son demasiado importantes, tanto que pueden originar guerras sin fin). Pero bueno me estoy saliendo un poco del tema, tan solo quería aclarar que este post no es una invitación a ninguna secta, respeto la religión (o la falta de ésta) que guíe tu camino. Hoy quiero hablar del karma, el cual tiene diferentes conceptos dependiendo de la religión que busque su definición pero que se puede interpretar como una "ley" cósmica de retribución, o de causa y efecto.
El karma explica los dramas humanos como la reacción a las acciones buenas o malas realizadas en el pasado más o menos inmediato. Ahí es donde entran en contraposición las religiones sobre si los hechos son un mero capricho de los dioses o se trata simplemente del libre albedrío humano. soy de los que cree que las personas tienen la libertad para elegir entre hacer el bien y el mal, pero tienen que asumir las consecuencias derivadas de sus actos. Cuando uno hace el bien sin buscar un beneficio, este llegará en el tiempo y forma menos esperado. Cuando alguien obra mal, lo mismo (y con creces) le pasará.
Y citando una serie televisiva de la que soy fan "El karma es casi Newtoniano, a toda acción corresponde una reacción".
He sido víctima del karma en más de una ocasión, admito que a veces no he sido el mejor compañero, amigo, hijo, hermano, desconocido, etc. y que el karma se ha vuelto en mi contra cuando he requerido ayuda. En cambio cuando he hecho cosas sin buscar beneficio alguno este me ha llegado de formas tan inusuales. No hay forma de esquivarlo, el karma siempre vuelve a tí para bien o mal.
Es ahora cuando pienso en mis relaciones sentimentales previas, en las alegrías, tristezas, sonrisas y lágrimas que he provocado y supongo que se me han retribuido. A veces quisiera montarme en el Delorean (soy fan de Back to the Future) y cambiar el pasado, pero eso es justamente parte de la esencia del humano, el hacer cosas buenas o malas, asumir riesgos y afrontar las decisiones acertadas o equivocadas para los demás y para uno mismo.
No soy un budista o maestro zen, soy una persona común como cualquiera que a veces filosofa frente a un monitor, buscando las explicaciones simples y complejas a preguntas tan sencillas como ¿Por qué?
Ustedes han sido bendecidos o golpeados por el karma?

A toda acción corresponde una reacción

lunes, 4 de julio de 2011

Flip Cup... Por que no podemos beber como gente civilizada?

El fin de semana pasado, acudí a una fiesta de los amigos de la chica que me atrae (sí, suena complicado pero ya hablaré de ello más tarde). En verdad no tenía mucha ganas de ir dado que sólo conocía a un par de sus amigos; finalmente acepté sabiendo que si decía que no, complicaría (aún más) las cosas. Para empezar llegué tarde, todos ya llevaban un rato ahí y yo me sentí como el chico nuevo de la escuela que no conoce a nadie. Todos reían con sus anécdotas, historias, chismes y yo sólo ponía mi cara de sonrisa falsa, dado que me sentía un intruso en su conversación y me limitaba a querer una cerveza.

Todo fue más o menos del estilo, no me aburría pero sabía que no podría continuar así mucho tiempo... hasta que el Dios Baco envió a uno de sus emisarios y entre las carcajadas alguien sugirió jugar algo para romper el hielo con los neófitos (léase yo) del clan. Pocas veces me he alegrado tanto de conocer gente que sea tan abierta con los desconocidos, pues la actividad a realizar era ni más ni menos que el famosísimo Flip Cup, por lo que de inmediato mis recuerdos de la Universidad se hicieron presentes. Para mi mala o buena fortuna me tocó en un equipo integrado casi por mujeres, por lo que los hombres del equipo debimos dar un par de explicaciones a tan "compleja" actividad, y para los que no saben en que consiste el Flip Cup, aquí una breve explicación de las Reglas Internacionales (léase con suma solemnidad).
Debe conseguirse una mesa lo suficientemente larga, dependiendo del número de concursantes (6 ó 7 en adelante por equipo es un buen número).
Se forman dos equipos de igual número de participantes, los equipos pueden ser hombres vs muijeres, solteros vs novios, padres vs hijos, jefes vs subalternos, etc. Los cuales se colocan uno frente al otro)
Cada concursante deberá tener un vaso de plástico (de esos rojos que abundan en todas las festividades), el cual deberá llenarse con la misma cantidad de la bebida de su preferencia (generalmente es cerveza).

Se pueden hacer un brindis o decir unas palabras o simplemente Ready, Set, Go! el primer miembro del equipo debe beber todo el vaso, colocar el vaso en el filo de la mesa y con un golpe con los dedos intentar voltear el vaso hasta que caiga de cabeza es decir así (ver imagen de derecha a izquierda)
Una vez que el vaso ha sido volteado correctamente el segundo miembro del equipo comienza a beber y posteriormente voltea el vaso y así sucesivamente hasta que el último miembro logre voltear el vaso. El quipo que lo logre primero gana y el equipo perdedor deberá tomar un shot de Tequila (o la bebida de su preferencia, pero por lo regular es esa).
El propósito del juego... beber y pasar un rato ameno.
Y por si alguien aún no entiende como es el juego, les dejo un video tutorial

Y pues obvio decir que luego de la 5 o 6ta carrera ya me sentía parte del grupo (Bendito seas alcohol!). Digamos que esta actividad se me da. Posterior a eso jugamos a adivinar películas con mímica, actividad que tras unos tragos resulta muy divertida y fue ahí cuando me alegré de estar en un equipo con varias mujeres dado que ellas y los gays tienen una habilidad superior para este tipo de cosas. Obviamente el equipo perdedor bebían shots y yo debía manejar de regreso por lo que no quería beber demasiado pero tampoco iba a desertar en semejante actividad.
En fin, esta fiesta me trajo muchos flashbacks de la Universidad, tenía mucho tiempo que no jugaba algo así. Posteriormente haré otros post con juegos similares o cualquier anécdota como las que siempre pongo, sólo que ésta me hizo pasar un rato muy agradable con un montón de desconocidos. Y no, no soy alcohólico...

Y he oído esta canción en todas partes, tanto que ya me gusta (es algo así como el efecto Britney Spears).

jueves, 30 de junio de 2011

My two left feet


Desde que tengo uso de razón bailar es una actividad en la que el creador no me proporcionó una pizca de talento, lo cual es un poco raro, dado que mi padre es una de las personas aficionadas a bailar y si he de ser franco no lo hace mal. De hecho hace unos años recuerdo que la gente lo felicitaba cuando bailaba rock and roll, lo cual es obvio dado que mi padre era un adolescente a finales de los 60's (lo sé mi viejo ya está entrado en años).
Soy la típica persona que no puede bailar estando sobrio, por lo que necesito del regalo del Dios Baco para armarme de valor y entrarle al dancing. Usualmente cuando veo gente bailar, trato de ver sus movimientos, pero en verdad carezco del talento para imitarlos de manera decente, por lo que una vez que el alcohol entra en mi sistema bailo sin darle tanta importancia a lo bien o mal que lo hago. Tal vez por eso prefiero la música electrónica, el dance y el house pues en realidad no se requiere de gran coordinación con otra persona y simplemente es seguir el beat.
Hace poco acudí a una reunión a la que por cierto por cuestiones laborales llegué tardísimo, todos estaban sumamente alcoholizados, ya no había nada de comer (y yo con un hambre atroz), la chica que me atrae (y la razón de mi asistencia a dicho evento), estaba tan alcoholizada que dormía en un sofá, y tan sólo un puñado de personas seguían en party mode, por lo que me uní a dicho grupo. Obvio ellos llevaban horas tomando y bailando y una de las chicas me preguntó si quería bailar, por lo que le dije que en 5 minutos lo haría e inventé el pretexto de que quería saludar al resto de las personas. De inmediato fui a con el improvisado barman y pedí lo primero que estuviera a la mano. Después de un par de bebidas ya no desentonaba, aunque aún no perdía del todo la inhibición por ciertos ritmos que no son del todo de mi agrado, pero bueno esos son detalles.
La chica que me atrae despertó gracias a que sus amigas la auxiliaron y después de una visita al baño digamos que ya estaba presentable, intentó bailar conmigo, pero el alcohol le jugó una mala pasada y digamos que fue una experiencia bizarra pero divertida. A veces me pregunto si así me veo yo cuando hago desvaríos.
Aunque no tengo talento para bailar debo admitir que es una actividad muy agradable, te permite conocer personas, encajar en un lugar en el que no conoces o simplemente pasar un rato ameno. Admiro a las personas que nacen con el talento (y la perseverancia necesaria) para hacerlo de manera profesional, o semiprofesional, una de mis amigas baila Flamenco y en verdad que se ve que disfruta lo que hace.
Hay ritmos por los que no me siento atraído pero supongo que todos tienen su gracia, recuerdo la euforia de la gente cuando vivía en sudamérica y hubo un torneo de salsa, neta me quedé boquiabierto con la habilidad con la que algunas personas cuentan. Quisiera tener la habilidad para bailar de Chris Brown o Fred Astaire, pero no la tengo, por lo que una bebida con OH siempre estará ahí para auxiliarme. Do you wannna dance?

Y esta canción me gusta, hace poco oí la versión del TV show Glee la cual me gustó más (pues tiene un toque más electro) a pesar de que el programa no me parece atractivo, simplemente creo que es como ver High School Musical pero para la televisión. Cuestión de opinión pero les dejo la versión original si es que alguien no había tenido la oportunidad de escucharla.

martes, 21 de junio de 2011

Adrenaline Rush

Cuando uno es joven no se da cuenta de los peligros a su alrededor, cometemos tonterías, tomamos decisiones inadecuadas, escogemos a las chicas menos adecuadas, entablamos relaciones equivocadas. Todos tenemos una historia en la que el destino no fue el mejor pero que el viaje fue sumamente placentero, algunos experimentaron con drogas, o tuvieron relaciones sexuales intensas pero de las que después se arrepintieron, o simplemente dieron rienda suelta a sus emociones esperando algo más que la simple liberación de endorfinas.
Desde que era chico me gusta la sensación de peligro, recuerdo que mi aspiración de niño era tener la estatura suficiente para poder subirme a la montaña rusa, o la primera vez que disparé a escondidas un arma de fuego sólo por la emoción de hacerlo. O cuando me encontré en una relación inadecuada pero altamente adictiva. Supongo que son los detalles estúpidos que uno recuerda como emociones instantaneas. Si he de ser sincero la sensación de peligro me atrae pero hasta cierto punto, me atrae conducir rápido siempre y cuando piense que tengo pleno control del automóvil, gusto de tener relaciones intensas en las que trato de no exponer demasiado mis sentimientos y cosas por el estilo. Hay una larga lista de cosas que me gustaría hacer antes de cumplir 30, pues supongo que a esa edad la gente espera que dejes de ser un chaval y te conviertas en un ente productivo y respetado en la sociedad (o al menos eso cree la gente).

Hace poco una amiga (muy atractiva por cierto), me invitó a saltar en paracaídas y es una de esas cosas en mi lista que quisiera hacer, sin embargo tengo un poco de miedo de acobardarme, pues es mucho más sencillo decir que lo harás y en el momento preciso de saltar del avión temo no tener las agallas para hacerlo. Decir que vas a hacer algo es más sencillo que hacerlo.
Aún no he pagado y estoy en la disyuntiva (pues U$ 200 no me los regalan) entre confirmar que lo haré o inventar algún pretexto, máxime que no hay reembolso una vez que subas al avión y firmas una hoja donde ellos no se hacen responsable por alguna falla del equipo y cosas por el estilo.
Quisiera ser como Vin Diesel en XXX que simplemente con actitud de malo hace mil acrobacias mientras grita: - I live for this shit!!!!!

Consejos?