
1. Viajé cientos de millas, para darme cuenta que mi documentación (por culpa de alguna secetaria distraída) estaba mal hecha, por lo que deberán repetirla.
2. Me hicieron saber que he subido de peso nuevamente con tanto viaje, fiesta y demás, por lo que deberé invocar a los Dioses del Olimpo (y no exclusivamente a Baco) para reunir fuerzas y hacer ejercicio.
3. Mi economía no puede seguir soportando este tipo de caprichos, por lo que ya pronto deberé tomar medidas para mejorar mi situación financiera.
Lo positivo es que ví a mi familia y sentí como que las cosas estaban bien, me la pasé muy bien con mi brother (hasta regalo de cumple atrasado me dió) y fue como si no me hubiera ausentado un mes.
Lo que odio de viajar es que mueve mi reloj biológico, que no me toque ni pasillo ni ventana o que me sienten junto a algún niño hiperactivo alrededor de 8 años, pues eso de tener paciencia con niños molestos no se me dá.
Y esta rola me encanta y tengo sueño.
4 comentarios:
Anda, hacer ejercicio no es tan malo como parece... Meh, a quién quiero engañar, pero, ¡Tú puedes! ¿Verdad? Sí, sí puedes.
Saludos
que bueno que pudiste ver a tu familia y de manera tan inesperada...
el titulo.... de la turbulencia... se referia a todas las cosas que tuviste que hacer? (soy pésimo para leer entre líneas)
jc: así es, se refiere a disfrutar de los buenos momentos a pesar de las circunstancias.
entendido y anotado...
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